...seguí
El
vió venir el comercio libre y estbleció
dos líneas: abrigos de lana y trajes para
mujeres.
“Somo
muy Buenos al fabricar el abrigo del invierno,”
dijo.
“Espero
que en ocho o diez años todo el labor barato
desaparezca,” dice Escoto, cuya esposa es su
social de comercio.
“Si
nos preparamos para los corrientes, el labor se
equilibrará.”
Las
dueños de talleres se han reunido con el estado
y el condado para desarrollar una estrategía
para sobrevivir. No está claro que la estratgia
haya salido – igual que no ha salido para
fabricantes principales de Iowa.
“Tal
vez los empleos desaparezian,”dice Sergio
Quezada, nuestro anfitrión y el jefe del
desarrollo económico para el condado.
“Pero somos listos. Descubriremos una manera de
ganar dinero.”
Esta
fábrica singular utiliza 12 millones de yardas
de tela – mucho es lana mexicana producida por
los campesinos – por año.
¿Cómo se reemplace eso? Las soluciones
son difícules de encontrar. Similaridades en
Iowa, aunque en una escala diferente, son espeluzantes.
Las similaridades entre Buena Vista y Ayotlan son
chocantes: condados rurales isolados dependiendo de
márgenes muy estrechas en la agricultura,
tratando de hacerse algo más.
Otra
industria grande es tequila. Destillerías
están por todas partes en Jalisco. La casa de
José Cuervo no está lejos de Ayotlan en
un pueblo llamado Tequila. También cerca de
Ayotlan está Don Julio Tequila que visitamos.
Agave,
una planta igual que cacti que es el ingrediente en
Tequila se produce en las llanuras, en las colinas,
encina de los techos y en las cunetas. Se necesitan
ocho a diez años para madurar. Las plantas
maduradas son cortadas de mano y cargadas sobre mulas,
luego a camions en los caminos para entregar. Don Julio
contraeta toda su tierra de las mesas altas en Jalisco
es perfecta para agave. Ésa no es una industria
que desaparecerá, sobretodo como tequila crece
en popularidad alrededor del mundo.
El clima
y la tierra son perfectos para el maíz
también. Dos cosechas son producidas el
año. Nieva una vez en un siglo, la última
en 1992. Cada día la temperatura está a
82 degrados con ninguna humedad. Las lluvias limpian la
mañana. Sargo se come por las vacas y los
credos. La tierra es negra y rica. A pesar de esto, los
campesinos luchan contra la fuerza de
technología y consolidación, igual que
Iowa.
Los que
trabajan tienen éxito. Muchos no trabajan. Pues
ellos salen.
Poncho
Mayorga salió y volvió.
Entra en
la sala de trucos con una sonrisa grande y saludos para
todo el mundo. Su pickup pequeño está
estacionado afuera con la máquina para soldadura
portatil que es su especialidad.
“El
trabajo aquí es bueno algunoas veces, algunas
veces no. Pero esto es mi casa,” Poncho dice.
Trabajó
en Illinois, South Dakota y Iowa como obrero
común y soldador. Poncho pasó un rato en
Sheldon, y tomó unas pocas cervezas en
Malarky’s Pub durante una visitas a sus amigos de
Santa Rita en Storm Lake.
“Tuve
demasiados problemas en los Estados Unidos porque soy
mexicano,” dijo. “A demasiados americanos
no les gustamos. Cualquiera el problema, dicen
mexicano, mexicano, mexicano. Pero es africano,
nicaragüense, salcadoreño. Trabajó
en la nieve, en el calor, en el suelo para matar, en el
taller de soldar. Pero demasiados americanos dicen,
‘Hey, wetback.’ Esto no es fueno. Mexicanos
pueden ir a los Estados Unidos para trabajar. Esto es
todo.
“En
los Estados Unidos el dinero es bueno siempre. En
Mexico no estamos en buen dinero. Es solamente para la
gente grande.”
Los
latinos en Storm Lake viven en las sombras, tenerosos,
Poncho dice. Tienen miedo del jefe, del INS, del
sistema. Pues se mantienen otrás y miran
alredor.
Una de
las personas pequeñas entra. Es Cucko, 7, cuya
madre trabaja en los campos todo el día tratando
de soportar a seis niños. El padre salió.
No hay apoyo para los niños, no hay asistencia
social, no hay pension alimentación. Solamente
la bondad de hombres en la sala de trucos. Un
día Cucko puede juntarse con nosotros en Iowa,
si sobrevive.
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